sábado, 1 de septiembre de 2012

Reverse Gang Bang



a la juventud que desea...



La cama o el mecanismo

Hay muchas formas y variantes externas para comenzar en la poesía, pero un estado de fondo requiere de constante entrenamiento y observación, un estado interior signado por el cuestionamiento de todo lo aprendido, por la duda de todo el aparataje intelectual que me da seguridad. En ese sentido el poeta debe comenzar un camino hacia atrás, donde el punto de referencia para oponer sus cuestionamientos no se apoya en lo formado y aceptado como verdades sostenibles por epistemologías irrefutables, sino en un estado de vacío; un vacío no conceptualizado por corrientes filosóficas, sino semejante a un espacio telúrico inexplorado.

La complejidad aumenta, pues la inversión del camino requiere seguir el curso habitual de formación y aceptación de conceptos y normas; mediante esta paradoja más conoceré el mecanismo que modifica y predetermina mi visión, por lo tanto, a través de duros esfuerzos mejor podré oponerme a su engranaje desde un estado de oposición progresivo a lo que el mecanismo impone con sus armas y estrategias tradicionales: educación, religión, política, sumando toda la musculatura de la industria cultural. De manera que un trabajo poético verdaderamente revolucionario es y será lo que se oponga al ruido y los esquemas de lo habitual, incluyendo las formas comunes de contrarrestar la tradición, extendiendo ese esfuerzo hasta nuestro accionar humano.

Intentar ridiculizar o parodiar a lo que me opongo creyendo conocerlo con la forma deconocer que el mismo mecanismo en oposición me brindó, es sólo una pérdida de tiempo, peor aún, un enorme desgaste. Es el circo que necesita el mecanismo para vender la estampa de su flexibilidad (¿democrática?) El problema del que son víctimas la mayoría de los jóvenes que comienzan en la escritura de poesía, es creer que necesitan una reafirmación por parte de grupos antimecanismo que se venden seductoramente como guerrilla de oposición a la norma, siendo apenas tropa regular del batallón que se revuelca sobre la cama con las ilusiones que el mecanimsmo les otorga como deidades de rebeldía. Una guerrilla inconsciente por demás de su condición, pues el arquetipo guerrero de su funcionamiento ha sido enaltecido y reafirmado por el mecanismo con el que luchan. La escritura de poesía requiere entonces ir en sentido contrario a la dirección tradicional y antitradicional, suponiendo esta inversión no una deformación estética de las formas y reglas con las que rivalizo, sino un cuestionamiento de fondo de mi visión común, a partir de la convicción de que no conozco nada y no tengo ninguna atención consiente dentro y fuera de mí.







Algo más que un ménage à trois

I

¿Qué o cuál es ese algo que influye en el sujeto que decide expresar algo a través del lenguaje? Independientemente de las formas y variantes externas que nos llevan a la expresión, generalmente la unión de un sentir a un pensar son los vehículos que mueven a una persona a escribir, dejando muchas veces de lado el algo que le inmovilizó en esa primera y extraña sensación corporal que comprende la necesidad genuina de expresar. Nos olvidamos completamente de ese algo que está incluso por encima del cuerpo, el pensamiento y las emociones, y que sólo emerge a partir de la unión de esa especie detriunidad que inexplicablemente ocurre en el poeta deteniéndolo a pesar de sí mismo.  

Al escribir: o le damos prioridad al sentimiento y las emociones, o le abrimos la puerta únicamente al pensamiento que nos asocia una imagen a otra y esta a muchas más hasta que ese algo desaparece dejándonos revueltos, quedando la mano como extensión delcuerpo sólo expuesta a un dictado (estado) asociativo que deriva en frustración en el creador, o en el peor de los casos, en un goce por un logro fácil e inmediato. Al escribir, muchas veces nos alejamos de nuestra intención genuina por trabajar sólo con la intención de parecer genuino. Más que formas y variantes de comenzar en la poesía, hay una infinitud de circunstancias que supuestamente nos adentran a un mundo poético,alejándonos de lo meramente nuclear y desconocido con conceptos anticonceptos. A causa de esta (de)formación surgen varias poéticas, que aunque válidas, corren un enorme riesgo de agotarse, pues a pesar de la creatividad lingüística y el manejo de ciertos temas álgidos o novedosos, siempre padecerán de las limitaciones de su autor, ya complacido y reafirmado por el mecanismo como su opuesto o su acólito. Recordemos siempre que cuando ya no fluye el agua sólo quedan pozos llenos de larvas. 

¿Quién y por qué siempre quiere desviarse del algo, alejándolo con lo que creemos quesomos o sabemos? ¿Se reduce nuestro trabajo a recoger las virutas sociales, morales, personales y religiosas que el mecanismo nos arroja para revelar, contradecir, y denunciarvaliéndose del más fino instrumento que poseemos? El mecanismo quiere toda mi atención. Pero debo permanecer en calma sobre su andamiaje hasta ser consciente que soy su pieza, su prostituta, su esclavo. Sólo descubriendo quién soy, puedo revertir mi estado, mi funcionamiento, mi visión, mi escritura, mi vida: la poesía.

II

En un ejercicio evoco la reacción física de la inseguridad ante un poema, que en una interpretación lógica podría retratar una pausa, un escenario distinto con dos tarimas: en una canta el algo y en otra el ¿cómo expresar el algo? Debo observar esa pausa, permanecer en su calma sin reacción. ¿Qué (o quién) se interesa en una forma más allá de la que el algo ya contiene? Pero si el algo exige una expresión que no es familiar a mi lenguaje de uso diario ¿Quiero impresionar a los que saben con mi manejo del algo? ¿Quiero parecer que sé? Quiero permanecer en esa pausa: Dios, el Diablo y yo.

Si me interrogo constantemente durante el trabajo quizás pueda ver algo diferente a mi estado habitual, sentir que la ansiedad, la aprobación y el logro del poema nada importan sino ha sido un logro en mí, no un discernimiento intelectual, sino la comprensión de algo por mis propios medios y limitaciones; un algo que se acomoda a mi vida en su momento justo, ni por encima ni por debajo: el verdadero poema es exacto, pero es una exactitud que no depende de mi deseo de hacer o mi pensamiento de un poema, una exactitud que aparece cuando yo desaparezco y dejo de forcejear, cuando por un momento logro silenciar al ego.

III

Ni la imaginación con sus senos al aires y tacones altos metiendo su lengua en nuestros oídos, ni el pensamiento con liguero besándonos el cuello, ni los conocimientos reciclados de la filosofía y la educación masajeándonos con uñas acrílicas la entrepierna, ni las merasemociones erectas y desnudas,  no deben poseerme inconscientemente en el interminablereverse gang bang que el mecanismo recrea en nuestra cama, separándonos de la vida en (y) nosotros. 

Y Aunque la deidad del ego con la boca en rojo pintada hasta por fuera de los labios, impregnada de perfume barato nos haga perder la atención con su placer oral,enalteciéndonos con nuestra carne en su boca:  tú eres bueno, eres rebelde, eres santo, nadie lo hace como tú… siempre moviéndonos al deseo  de reafirmarnos en el placer que nos deja deslechados y sin dicha... y a pesar de todo lo que nos enamorainconscientemente, el algo sin la posición del voyeur siempre está frente a nosotros sin tiempo, aguardando por el infinito amor que supone nuestra unión a su presencia.


Víctor Manuel Pinto.- 

domingo, 26 de agosto de 2012

Simón Petit



Simón Petit



Bajo la Grúa




IX

Ponte la máscara
que esta luz te deja en la sombras.

Luz palabra
                            palabra hecha fuego.

Del fuego
un punto que une esos cuerpos
que vienen de lejos.

Aquí comienza el ritual
con el toque de la varilla,
en el entretanto de la llama
se hace otra ciudad
que cuelga en la pared de una oficina
y nosotros adentro
juntando cuerpos
en la soledad de las esquinas.



XX

Nosotros que andamos con Azufre

nos hicimos pájaro
y salimos del pozo
a dar brincos por la calle.

Y nos fuimos con el viento
a echarnos agua en la cara
y de los rostros salía humo
porque era puro fuego.

Entonces a los demás les dio miedo
y se fueron volando también
pero el otro día los agarró el jefe
y los metió en el pozo
hasta que sonó el pito.

Entonces venían amarillos
y se hicieron soles
por la noche.



XXI

Y aprendía a tomar agua con el casco
a tragar tierra
a comer grasa
y a insultar a los demás
y besar la rocola
y no recuerdo que más



Y también aprendí
que un hombre sin estudios
o con ellos
es un ser incompleto.



Refinería  Amuay



Sobre el Andamio 



1

Aquí hace algún tiempo
retozaban los pájaros
de rama en rama.
Habitaba la serpiente sonora
y el saurio hambriento.
las cabras solían posarse en el risco
a contemplar el mar de Paraguaná.

Pero llegaron hombres de blanca piel
y amarilla testa
buscando petróleo, mar profundo y tierra firme.
Entonces hicieron
esta pequeña Manhattan
que vemos desde la casa
o desde cualquier punto lejano
cuando la noche es más oscura.
A partir de ese momento todo ha cambiado.
Y el cielo azul que fue un día
ahora es sólo cielo
para el contraste de los humos.

La mañana vaporosa es costumbre de estos lados.

También las oraciones
pidiendo salud por los hijos y esposos.
Clemencia a Dios para que falle la refinería
y así poder trabajar.

Maldita contaminación
que alimenta a mi familia.



4

Sólo aquel que deja caer el mazo
sobre cemento y metal,

aquel que sube bajo el sol
babeles bailantes
y sobre el riel como un equilibrista se mece
a 40 metros de altura.

Sólo el que acopla andamiajes
y ensucia sus manos
con excremento diabólico
y aquel
cuyo ácido sudor
es ferrosa humedad del día,

puede entender el sabor
de ésta cerveza.



8

Cuando los alcoholes convergen en el sueño
conviene prevenir
el malestar del día siguiente:
sonido estridente de motores
corneteo de vehículos
alteración del pulso
que busca emparejar
tras la misma barra.

Pero entre quienes acudimos
mecánicamente a esta rutina
del templo nuestro,
lo más grave se presenta
al desafiar los conjuros
invocando más tiempo
para escapar del jefe
y sus secuaces
del chequeador
del tarjetero
etc.

Y entre todos
formamos un movimiento
orgullo de Marx y otros camaradas
que por cosas de la noche
se nos olvida
al llegar la mañana.



6

Venimos por obra y gracia del supremo
quien nos puso
en los hornos
Que albergan el fuego y el aceite
De los antiguos..

Llegado el momento
los rostros cubiertos de hollín
semejan a una tribu lejana.
Preparados para la guerra
nos enfrentamos al jefe
que nos indica
que apenas comienza el castigo.

Pero nosotros
hombres de petróleo y azufre
no tememos al destino.
Nuestro hermano Sol
y nuestra hermana Luna
son testigos

Ellos beberán las cenizas
cuando la hora del brindis
llegue.






Simón Petit (Punta Cardón, Venezuela, 1961) Poeta, ensayista y guionista de cine. Ha publicado varios libros de poesía, entre los que destacan: Bajo la grúa (1991), Otros a la intemperie (1992), Bajo la grúa sobre el andamio (1999). Ha recibido varios premios y reconocimientos por su trabajo poético y cinematográfico. También ha estado vinculado a proyectos culturales y editoriales en la ciudad de Paraguaná en el estado Falcón, Venezuela. 










































viernes, 24 de agosto de 2012

Alan Mills



Alan Mills




Leche

Dejé correr la leche en su boca.
Me recordó a una cantante de arias
y su gesto parecido a la desesperación.
La piel se le puso transparente.
El descenso de una serpiente blanca
le andaba por adentro del cuerpo.
Al notar mi cara de espanto,
me preguntó si seguía siendo ella,
o qué diablos estaba sucediendo.
No tengo en mente mi respuesta,
tampoco sé cuántos años pasaron,
desde su última palabra,
hasta que me quedé en blanco.
Quería hacerle el amor a su fantasma.
Hablé con el aire y el vacío.
Fueron siglos de espera por la palabra
que sólo ella podía darme,
pero carecía de habla,
o le era difícil articular algo,
por tener la boca llena de leche.
Le pregunté si era dulce
y abrió los ojos con desmesura,
tragándose toda la luz
esparcida en el área.




El indio no es el que mira usted
en el catálogo de turismo,
cargando bultos
o llevándole comida a la mesa.
Tampoco el que ve desde la ventanilla
y pide monedas haciendo malabares,
ni el que habla una lengua muy otra
y resiste fríos nocturnos.
No, el indio está adentro,
y a veces se le sale, acéptelo,
aunque lo entierre en apellidos,
aunque lo socave bien
y niegue su manchita de infancia,
ahí está, acéptelo.
Y si aparece esa agua rancia,
voraz, el aguardiente que inflama,
ya verá que se le sale,
el indio empuja con su fuerza de siglos,
emerge ardoroso y se le sale,
con lo guardado,
con lo que dura doliendo.
No, no es otro,
el indio soy yo,
a ver, repita conmigo.




La masa de la tortilla es la masa del amor

Ni todos los compadres
y comadres reunidas,
soplando balas que parecían
Burbujas de Amor,
pudieron henchirlo
de la más rara luz,
apenas un aire desdibujado,
oscureciendo
los cielos negros del Asentamiento,
la hilera de casas más larga
que jamás se haya visto
por nuestros Basurales,
ni todos los compadres
y comadres reunidas,
haciéndole un protocolo
de resurrección cardiopulmonar
que aprendieron en la tele,
durante las noches frías
de nuestro país caliente,
cuando todo el Mundo,
todos juntos hacíamos zapping,
iguales a aquella historia terrorífica,
en la que todos los chinos de la China
darían un salto sincronizado,
haciendo temblar al Mundo,
eran noches en las que deseábamos
que el sol saliera para sentir
nuestra vida de una forma
coherente con el Asentamiento,
la hilera de casas más larga
y más bella,
donde todos los compadres
y comadres reunidas,
soplaban balas que parecían
pececitos dorados surcando el aire
y no era el aire,
sino un agua incapaz de mojar,
un cuerpo más seco que la misma tierra,
entrando en ella como una semilla,
dándole forma al Alimento,
a la Felicidad de todos los compadres
y comadres reunidas,
alrededor de una fogata invisible,
trasmutada en Home Boy Crazy,
iluminando.





Alan Mills (Guatemala, 1979). Es poeta, ensayista y traductor. Ha publicado varios libros de poesía, entre los que destacan: Los nombres ocultos, (2002) Marca de agua (2005) Poemas sensibles (2005) Síncopes (2007) Testamentofuturo (2007). Ha participado en varios festivales en América Latina y en Europa. Colabora con diversas publicaciones en Hispanoamérica. Ha sido becario del Ministerio de Cultura en Madrid. 





domingo, 19 de agosto de 2012

Sergio Quitral



Sergio Quitral





El deseo de los ancianos

Los ancianos aun sienten
el deseo
como viejas higueras
que esperan el invierno
sentados en un autobús

las uñas de una mujer
creciendo hacia un joven muchacho
nunca llegarán a alcanzarlo
aunque el rojo deseo
circula en ellas
su cartera
su boca abierta
es su deseo
aun su teléfono lleno de súplica latiendo
nada traerá ese invierno
y su mano se irá quedando
dormida
en el asiento
como una rama que espera
movida por el soplo de ese deseo
sin que nadie responda




Clasificado

“Dama sesentona blanca
desea
unión seria con caballero
viudo o divorciado”
el diario la puso
al final de los avisos
sola
bajo el título de Romance
junto a los artículos en venta
las ofertas
y los remates



Lo que un hombre puede darte


Todo lo que un hombre
puede darte
siempre sería deseo
todo lo que oyes de un hombre
es deseo
aun el amor de un hombre
es solo deseo
y ese deseo
brilla oculto en la marea
de las palabras y las miradas
y todo es espejismo
y confusión

cuando nace un niño





Sergio Quitral y VMP. UC, 2011. 



Sergio Quitral (Chile, 1964). Poeta y ensayista. Es profesor de Ciencias Sociales y Arte. ha sido colaborador de la revista La Tuna de Oro (Universidad de Carabobo) y forma parte del Comité de redacción de la revista POESIA de la UC. ha publicado los poemarios: La promesa que nos hace la noche, con el que obtuvo el Primer Premio en la Bienal Roque Muñoz (2002) auspiciada por la Gobernación del estado Carabobo. La balsa de medusa, Primer Premio de Poesía de la Gobernación del estado Guárico (2002). Aquel viento sin nombre (2003) , Tigres, hombres y sueños (2006) y El reino del pájaro silencioso (2008).  
















POESIA



A partir de 1971, año de la fundación de la revista POESIA, la Universidad de Carabobo y la Ciudad de Valencia, entraron en una fase de internacionalización de la producción  poética  nacional. Desde entonces ha sido la revista POESIA uno de los entes propiciadores de relaciones entre los intelectuales del mundo y Venezuela. A lo largo de 41 años ininterrumpidos, POESÍA ha alcanzado la producción editorial de 155 números impresos, con una circulación internacional fundamentalmente dirigida a poetas, bibliotecas, universidades, revistas y periódicos. De igual manera nos ha permitido conocer autores de otras lenguas vertidos al castellano, algunos por primera vez; pero también las generaciones de escritores más recientes de habla hispana. Los poetas venezolanos han sido leídos y admirados en grandes centros intelectuales, gracias a la tarea asumida por nuestra máxima Casa de Estudios y la revista POESIA.




Esta publicación tuvo como primer director al poeta Alejandro Oliveros, quien contó con colaboradores en su esfuerzo editorial con nombres que, junto al suyo, gozan de gran prestigio dentro de las letras nacionales e internacionales: Reynaldo Pérez Só, Eugenio Montejo, Teófilo Tortolero, J.M. Villarroel París, Rafael Humberto Ramos Giugni y Gabriel De Santis. Y se inician con una publicación especializada exclusivamente en poesía y teoría poética. Este primer volumen mostró el camino a seguir POESIA en números posteriores, hacia el encuentro con la lírica universal. Es digno de mencionar que el primer poema incluido en la revista pertenece al insigne poeta argentino Raúl Gustavo Aguirre, uno de los hombres que animara a este grupo de jóvenes poetas venezolanos, que asumieron el papel de editores en los inicios de POESIA. Aguirre era en ese momento el director de la revista Poesía Buenos Aires, la publicación que inspiró a nuestros poetas a fundar la revista. El segundo director de POESIA fue el poeta Reynaldo Pérez Só, quien condujo los destinos de esta publicación con un gran acierto durante muchos años. Su tercer Director fue el poeta Adhely Rivero. Ahora, su cuarto Director, después de 40 años es el poeta Víctor Manuel Pinto, acompañado en su labor por el poeta Carlos Osorio Granado en la subdirección y los poetas y escritores Luis Alberto Angulo, Enrique Mujica, Adhely Rivero, Arnaldo Jiménez, Lyerka Bonanno, Sergio Quitral, Alberto Hernández, César Seco, Pedro Téllez y Francisco Ardiles en la redacción. El respeto que se ha ganado la Universidad de Carabobo en los últimos años trasciende el ámbito de lo nacional con un producto que califica la institución y dignifica lo esencial del quehacer poético. 




Desde un principio la revista POESIA mantiene un gran respaldo de escritores nacionales e internacionales, que de manera permanente están en comunicación con sus opiniones y sus colaboraciones, lo que ha permitido una diversidad poética: europea, norteamericana, latinoamericana, del Caribe, la poesía judía sefardí, las literaturas africanas o poesía de la negritud, japonesa, china, vietnamita, etc. La revista POESIA ha rendido algunos homenajes individuales a escritores nacionales e internacionales de gran renombre: Paul Celan, José Lezama Lima, Humberto Díaz Cazanueva, Ledo Ivo, Mario Quintana, Elizabeth Bishop, Anne Sexton, Jim Sagel, Ramón Palomares, Ana Enriqueta Terán, Vicente Gerbasi, Juan Liscano, Gustavo Pereira, Teófilo Tortolero, Alejandro Oliveros, Ludovic Janvier, y Reynaldo Pérez Só. De igual manera se han realizado antologías de la poesía contemporánea española, colombiana, peruana, argentina, japonesa, china, judía, canaria, dominicana, venezolana, entre otras. Significando un compromiso permanente de nuestra revista con los poetas del mundo.

La producción, la promoción y el canje, han logrado formar el centro más importante del país para el encuentro con la literatura contemporánea. A través de la Sala de Lectura de Revistas Teófilo Tortolero, espacio que contiene a disponibilidad del público, hasta la fecha, trescientos dieciocho nombres distintos de revistas, representación de veintisiete países, con una existencia de tres mil quinientos ejemplares, producto de una acertada política de producción, promoción y canje.



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