a la juventud que desea...
La cama o el mecanismo
Hay muchas formas y variantes externas para comenzar en la poesía, pero un estado de fondo requiere de constante entrenamiento y observación, un estado interior signado por el cuestionamiento de todo lo aprendido, por la duda de todo el aparataje intelectual que me da seguridad. En ese sentido el poeta debe comenzar un camino hacia atrás, donde el punto de referencia para oponer sus cuestionamientos no se apoya en lo formado y aceptado como verdades sostenibles por epistemologías irrefutables, sino en un estado de vacío; un vacío no conceptualizado por corrientes filosóficas, sino semejante a un espacio telúrico inexplorado.
La complejidad aumenta, pues la inversión del camino requiere seguir el curso habitual de formación y aceptación de conceptos y normas; mediante esta paradoja más conoceré el mecanismo que modifica y predetermina mi visión, por lo tanto, a través de duros esfuerzos mejor podré oponerme a su engranaje desde un estado de oposición progresivo a lo que el mecanismo impone con sus armas y estrategias tradicionales: educación, religión, política, sumando toda la musculatura de la industria cultural. De manera que un trabajo poético verdaderamente revolucionario es y será lo que se oponga al ruido y los esquemas de lo habitual, incluyendo las formas comunes de contrarrestar la tradición, extendiendo ese esfuerzo hasta nuestro accionar humano.
Intentar ridiculizar o parodiar a lo que me opongo creyendo conocerlo con la forma deconocer que el mismo mecanismo en oposición me brindó, es sólo una pérdida de tiempo, peor aún, un enorme desgaste. Es el circo que necesita el mecanismo para vender la estampa de su flexibilidad (¿democrática?) El problema del que son víctimas la mayoría de los jóvenes que comienzan en la escritura de poesía, es creer que necesitan una reafirmación por parte de grupos antimecanismo que se venden seductoramente como guerrilla de oposición a la norma, siendo apenas tropa regular del batallón que se revuelca sobre la cama con las ilusiones que el mecanimsmo les otorga como deidades de rebeldía. Una guerrilla inconsciente por demás de su condición, pues el arquetipo guerrero de su funcionamiento ha sido enaltecido y reafirmado por el mecanismo con el que luchan. La escritura de poesía requiere entonces ir en sentido contrario a la dirección tradicional y antitradicional, suponiendo esta inversión no una deformación estética de las formas y reglas con las que rivalizo, sino un cuestionamiento de fondo de mi visión común, a partir de la convicción de que no conozco nada y no tengo ninguna atención consiente dentro y fuera de mí.
Algo más que un ménage à trois
I
¿Qué o cuál es ese algo que influye en el sujeto que decide expresar algo a través del lenguaje? Independientemente de las formas y variantes externas que nos llevan a la expresión, generalmente la unión de un sentir a un pensar son los vehículos que mueven a una persona a escribir, dejando muchas veces de lado el algo que le inmovilizó en esa primera y extraña sensación corporal que comprende la necesidad genuina de expresar. Nos olvidamos completamente de ese algo que está incluso por encima del cuerpo, el pensamiento y las emociones, y que sólo emerge a partir de la unión de esa especie detriunidad que inexplicablemente ocurre en el poeta deteniéndolo a pesar de sí mismo.
Al escribir: o le damos prioridad al sentimiento y las emociones, o le abrimos la puerta únicamente al pensamiento que nos asocia una imagen a otra y esta a muchas más hasta que ese algo desaparece dejándonos revueltos, quedando la mano como extensión delcuerpo sólo expuesta a un dictado (estado) asociativo que deriva en frustración en el creador, o en el peor de los casos, en un goce por un logro fácil e inmediato. Al escribir, muchas veces nos alejamos de nuestra intención genuina por trabajar sólo con la intención de parecer genuino. Más que formas y variantes de comenzar en la poesía, hay una infinitud de circunstancias que supuestamente nos adentran a un mundo poético,alejándonos de lo meramente nuclear y desconocido con conceptos y anticonceptos. A causa de esta (de)formación surgen varias poéticas, que aunque válidas, corren un enorme riesgo de agotarse, pues a pesar de la creatividad lingüística y el manejo de ciertos temas álgidos o novedosos, siempre padecerán de las limitaciones de su autor, ya complacido y reafirmado por el mecanismo como su opuesto o su acólito. Recordemos siempre que cuando ya no fluye el agua sólo quedan pozos llenos de larvas.
¿Quién y por qué siempre quiere desviarse del algo, alejándolo con lo que creemos quesomos o sabemos? ¿Se reduce nuestro trabajo a recoger las virutas sociales, morales, personales y religiosas que el mecanismo nos arroja para revelar, contradecir, y denunciarvaliéndose del más fino instrumento que poseemos? El mecanismo quiere toda mi atención. Pero debo permanecer en calma sobre su andamiaje hasta ser consciente que soy su pieza, su prostituta, su esclavo. Sólo descubriendo quién soy, puedo revertir mi estado, mi funcionamiento, mi visión, mi escritura, mi vida: la poesía.
II
En un ejercicio evoco la reacción física de la inseguridad ante un poema, que en una interpretación lógica podría retratar una pausa, un escenario distinto con dos tarimas: en una canta el algo y en otra el ¿cómo expresar el algo? Debo observar esa pausa, permanecer en su calma sin reacción. ¿Qué (o quién) se interesa en una forma más allá de la que el algo ya contiene? Pero si el algo exige una expresión que no es familiar a mi lenguaje de uso diario ¿Quiero impresionar a los que saben con mi manejo del algo? ¿Quiero parecer que sé? Quiero permanecer en esa pausa: Dios, el Diablo y yo.
Si me interrogo constantemente durante el trabajo quizás pueda ver algo diferente a mi estado habitual, sentir que la ansiedad, la aprobación y el logro del poema nada importan sino ha sido un logro en mí, no un discernimiento intelectual, sino la comprensión de algo por mis propios medios y limitaciones; un algo que se acomoda a mi vida en su momento justo, ni por encima ni por debajo: el verdadero poema es exacto, pero es una exactitud que no depende de mi deseo de hacer o mi pensamiento de un poema, una exactitud que aparece cuando yo desaparezco y dejo de forcejear, cuando por un momento logro silenciar al ego.
III
Ni la imaginación con sus senos al aires y tacones altos metiendo su lengua en nuestros oídos, ni el pensamiento con liguero besándonos el cuello, ni los conocimientos reciclados de la filosofía y la educación masajeándonos con uñas acrílicas la entrepierna, ni las merasemociones erectas y desnudas, no deben poseerme inconscientemente en el interminablereverse gang bang que el mecanismo recrea en nuestra cama, separándonos de la vida en (y) nosotros.
Y Aunque la deidad del ego con la boca en rojo pintada hasta por fuera de los labios, impregnada de perfume barato nos haga perder la atención con su placer oral,enalteciéndonos con nuestra carne en su boca: tú eres bueno, eres rebelde, eres santo, nadie lo hace como tú… siempre moviéndonos al deseo de reafirmarnos en el placer que nos deja deslechados y sin dicha... y a pesar de todo lo que nos enamorainconscientemente, el algo sin la posición del voyeur siempre está frente a nosotros sin tiempo, aguardando por el infinito amor que supone nuestra unión a su presencia.
Víctor Manuel Pinto.-








